El Municipio de Borba puso a disposición dos de sus viviendas, situadas en Aldeia Nova, para situaciones de carácter provisional y emergente.
Esta iniciativa surgió de la verificación de constantes situaciones de desalojos de familias.
Pueden beneficiarse de la medida las familias que, tras una revisión social de la situación, reúnan las condiciones necesarias, y se compruebe la situación de desalojo.
Fue pensado también para situaciones de catástrofe natural, u otras (como por ejemplo el derrumbe de una pared, de un tejado) cuando el municipio de Borba adoptó la medida.
Es de señalar que el realojamiento es siempre provisional y que, mientras las familias vivieran en esas viviendas, no pagarían ningún tipo de prestación pecuniaria - renta, agua o luz.